1.1 ANALISIS DE LA SITUACION DE LA SALUD:
Análisis demográfico
Ubicado en la costa del Pacífico de América del Sur, el Perú posee tres regiones naturales, costa, sierra y selva sumamente diferentes en términos de recursos, altitudes y climas. La República del Perú cuenta con un gobierno unitario, representativo y descentralizado, organizado de acuerdo al principio de separación de poderes. El país está dividido en 24 departamentos, 188 provincias y 1.793 distritos.
Con cerca de 27 millones de habitantes a inicios del 2003, el 52% de la población está asentada en la ciudad capital y el resto de valles de la costa, el 35% en los valles interandinos y zonas altas y en mucha menor medida, 13%, en los márgenes de los ríos de la amazonía. En conjunto alrededor del 72% de la población reside en áreas urbanas y el 28% restante en áreas rurales.
Perú es un país de ingreso medio bajo con marcada heterogeneidad distributiva. El Producto Interno Bruto per cápita es de US $2,000 anuales; y, mientras que el 20% de la población con ingresos más altos concentra el 51% del ingreso nacional, el 40% de la población con ingresos más bajos se queda sólo con el 13%. Acorde con ello, alrededor del 54% de la población nacional se encuentra en condición de pobreza y el 15% en pobreza extrema.
La esperanza de vida era en el 2001 de 69 años, con una dispersión provincial entre 72,4 y 50,8 años. La tasa de mortalidad materna es de 185 por 100,000 nacidos vivos, siendo una de las más altas de América Latina y la desnutrición severa en niños menores de 5 años es del 27% (año 2000).
Según el Estudio de Cuentas Nacionales en Salud, el Perú en el año 2000 destinó en salud alrededor del 4,8% de su PBI equivalente a US$99 per cápita, lo que resulta por debajo del promedio latinoamericano, de alrededor de 8% del PBI5, e insuficiente para cumplir con las expectativas de extensión de la cobertura pública. Asimismo, la composición del financiamiento de la salud, tan o más importante que el monto total, se concentra en tres agentes: los hogares(39%), los empleadores (35%), y el Gobierno (23%). Teniendo en cuenta los altos niveles de pobreza de la población peruana, el rol preponderante del financiamiento de los hogares, compuesto casi en su totalidad por el pago de bolsillo, predispone a la inequidad y exclusión de los más pobres, así como a la fragmentación del financiamiento.



Análisis epidemiológico
La situación sanitaria en el Perú es precaria, así lo demuestran los indicadores básicos de mortalidad desnutrición, anemia y la persistencia de enfermedades infecto contagiosas que ya fueron erradicadas en otros países.
Lo más grave es que un 25% de la población peruana está excluida del sistema de salud, a pesar de que el Estado ha intentando, a través del Ministerio de Salud (Minsa), llegar a los más pobres y de haberse triplicado el número de establecimientos y recursos humanos.
El gasto en salud del Perú fluctúa entre un 4,6% y un 4,8% del PBI, muy por debajo del promedio latinoamericano de 7,3%. Este gasto se estima en aproximadamente 2.500 millones de dólares, donde solo un 23% corresponde al gasto público y un 39% al gasto de los hogares.

1.2 DETERMINANTES DE LA SALUD:
Contexto político
Propuestas en relación con las políticas de salud:
· Promoción de la salud y Aseguramiento universal
· Participación ciudadana.
· Recursos humanos
· La promoción de la salud y el aseguramiento universal
Constituyen las dos estrategias dirigidas directamente a atender los problemas fundamentales del derecho a la salud en el Perú. Estos problemas son:
1) La persistencia e incluso agravamiento de factores sociales y ambientales que constituyen un riesgo para la salud; riesgos que son, en gran medida, evitables o reducibles y que afectan más a los pobres
2) Los problemas de falta de acceso a servicios preventivos y recuperativos de salud, derivados de la falta de recursos económicos por parte de las mayorías, en un contexto de cobro de tarifas y medicamentos.
· La participación ciudadana, además de ser parte consustancial del derecho a la salud, es un medio indispensable para transformar la política y los servicios de salud, de manera que estos recojan las necesidades y expectativas de la población.
· Los recursos humanos son el factor más importante en el funcionamiento de los servicios y sistemas de salud, y la falta de una reforma en este campo ha impedido muchos de los intentos de reforma de salud en el pasado.
LA PROMOCIÓN DE LA SALUD
Abarca numerosos temas, de los cuales damos prioridad a cuatro:
En primer lugar, es conocido el impacto que tiene el agua potable en las enfermedades diarreicas y otras enfermedades transmisibles los hogares que no tienen conexión domiciliaria de agua, son ellas quienes deben dedicar media o una hora diaria al pesado trabajo de acarrearla.
Alternativas para solucionar este problema:
La promoción de la salud se convertiría en una de las primeras prioridades del sector, convirtiéndose en una de las actividades principales de la alta dirección del Minsa, con expertos capaces de proponer y dialogar respecto de políticas de agua, nutrición, educación y medio ambiente, reforzando la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA).
El ministro del ramo dedicaría buena parte de su agenda y buena parte de su fuerza política al diálogo intersectorial e interinstitucional, posiblemente estableciéndose un organismo multisectorial para este tema.
La promoción de la salud pasaría a desempeñar un papel central en las relaciones de los gobiernos regionales y se incluiría en los acuerdos de gestión. Al respecto, se promovería una acción intersectorial en el nivel regional y el fortalecimiento de las direcciones regionales de salud ambiental. Habría una política única entre quienes hoy son el Minsa, EsSalud y las sanidades de las Fuerzas Armadas y de la Policía, y habría iniciativas fuertes para que el sistema de salud promueva la salud en todo el país.
Esta alternativa demanda un alto esfuerzo en el nivel de la dirigencia y un fuerte liderazgo; implica cambiar el rostro a la política de salud e incorporar a la dirección sectorial otras habilidades y perfiles profesionales.
Sin duda, es una alternativa que tendrá altibajos en sus resultados, con grandes avances en algunas áreas y menores logros en otras, como corresponde a un proceso de aprendizaje. Su impacto en los niveles de salud, en particular de los más pobres,
Sería significativo.
LA REFORMA SANITARIA Y EL ASEGURAMIENTO UNIVERSAL
Graves ineficiencias e iniquidades provienen de la segmentación del sistema de salud: por un lado, el Ministerio de Salud; por el otro, el Ministerio de Trabajo con EsSalud. Asimismo, el Ministerio de Defensa con las sanidades del Ejército, Marina y Aviación y, por último, el Ministerio del Interior con la sanidad de la Policía. Esta segmentación cuadruplica las inversiones, genera conflicto y desorden normativo.
Alternativas para solucionar este problema
Es fundamental terminar con la fragmentación institucional existente, constituyendo un fondo único comprendido por los subfondos del Minsa, EsSalud y las sanidades y que, a través de un aseguramiento universal, permita el acceso de toda la población a un sistema de salud con justicia social, equidad, calidad y eficiencia.
Esta reforma sanitaria debe permitir que exista un solo órgano rector, el Minsa, y un ente administrador financiero de la salud individual que maneje el fondo único, el que estará constituido por el aporte del tesoro público y el aporte solidario de los asegurados que se encuentren en los dos quintiles menos pobres.
Este fondo único permitirá que toda la población cuente con un Plan de Beneficios básico garantizado y obligatorio, determinado por los perfiles epidemiológicos nacionales; además de la existencia de un subfondo para enfermedades catastróficas, que proteja a los usuarios ante eventualidades médicas de alto costo.
Los actuales afiliados a EsSalud, sanidades y otros sistemas mantendrían todos sus beneficios.
La provisión de los servicios de salud se dará a través de prestadores públicos y privados, articulados en redes a lo largo del territorio nacional. Se contemplarán indicadores y metas a cumplir por los proveedores y se creará un órgano fiscalizador de todo este sistema, que además ejerza la defensa del usuario: la Superintendencia Nacional de Salud
UNA PROPUESTA DE POLÍTICA DE RECURSOS HUMANOS EN SALUD
La actual situación de relativa ingobernabilidad y de precarización salarial y laboral del sistema de salud en el Perú,
Ampliación de la infraestructura física y del financiamiento, del mayor rendimiento de la fuerza laboral en salud.
Transformación casi completa del régimen laboral, el paso del sistema de nombramientos al de contrataciones y el hecho de que los salarios reales se hayan mantenido solo en determinadas franjas La revolución de las capacidades del personal de salud y su viraje entusiasta a la educación continua y al gerencialismo, clave para el desempeño del sistema de salud.
Finalmente, el quinto cambio es el serio debilitamiento de la rectoría en el campo de los recursos humanos, con la dispersión de los ámbitos de rectoría formal y real, tanto dentro como fuera del sector salud y el reemplazo de la gobernanza6 y gobernabilidad por la autorregulación.
Alternativas para solucionar este problema
Recuperar la gobernabilidad y mejorar el desempeño con desarrollo humano, mediante un planteamiento estratégico y concertado. Esto se conseguirá con intervenciones orientadas a solucionar los problemas relacionados con la formación y capacitación, la rectoría y gobernabilidad de los recursos humanos, y el ámbito del trabajo.
